Nació en 1891 en la ciudad de Santo Domingo, de profesión abogado. Fue uno de los más brillantes oradores dominicanos, escritor, poeta, historiador, abogado, catedrático universitario, nacionalista, inició su carrera política a los dieciocho años de edad, como secretario del Presidente Juan Isidro Jiménes, pero fue en los comienzos del trujillato cuando se puso de manifiesto su excepcional capacidad de tribuno, lo que le mereció ser considerado "el príncipe de la oratoria nacional".
Pese a haber sido colaborador muy cercano del "Generalísimo", al que le escribía sus discursos y le asesoraba en asuntos internacionales y legales, el enjundioso escritor cayó varias veces en desgracia durante la dictadura, para la que tuvo en privado y en público expresiones de censura, según cuenta el hijo. Inclusive, los días en que cayó en cama para no levantarse jamás ni siquiera fue visitado por el sátrapa.
Hay quienes cuestionan que por sus servicios a la tiranía haya sido designada una calle de Santo Domingo con su nombre. Inclusive, a la caída del régimen le fue sustituido por el de Mauricio Báez y en uno de los gobiernos del Partido Revolucionario Dominicano, las autoridades del Ayuntamiento resolvieron reponerlo, denominado en su honor una vía del sector de Villa Juana.
Logroño murió el 24 de enero de 1949, a los 56 años de edad. Enfermó y pasó el año 1948 casi completo en una clínica de Nueva York. Estando allí le dieron dos derrames, logró recuperarse, pero se le presentaron problemas circulatorios y por su misma contextura física, no podía caminar. En el mes de enero le repitió otro derrame. Murió en el país.